Por fin los políticos corruptos dan la cara

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enero 30, 2015

por Fernando Bernal

redactor de Vice España

Por fin los políticos corruptos dan la cara

La ONG Politicians For Change ha decidido que ya es hora de que los corruptos den la cara. Por eso ha invitado a un grupo de artistas comisariados por Daniel Silvo y Enrique Miguelez para que aporten su punto de vista (libre) sobre la corrupción política en España. ‘Querida Corrupción:’, que se puede ver hasta el 15 de febrero en el Espacio Trapezio de Madrid, persigue agitar nuestras conciencias con pintura, fotografía, escultura e instalaciones.

‘Querida Corrupción:’ surge de la necesidad de hacer algo desde nuestro papel de ciudadanos activos ante la situación política que estamos viviendo.

Hablamos con Carmen Paz sobre la exposición y sobre las ‘musas’, la pandilla de políticos corruptos en activo y retirados (si es que alguna vez los malos se jubilan), que han inspirado a artistas como Eugenio Merino, Arantxa Boyero o Diana Larrea, entre otros.

VICE: ¿Cuéntanos cómo surge la ONG Politicians For Change? ¿Cuál es vuestro objetivo?

Carme Paz: Politicians for Change surge de la necesidad de hacer algo como ciudadanos ante la situación política que estamos viviendo. Queremos hacer un ‘homenaje’ a las caras de la corrupción política porque gracias a ellos vemos que el cambio no solo es posible sino necesario. Nuestro objetivo principal es contribuir para la concienciación-educación política de una manera innovadora, a través del arte. La relación del nivel corrupción está totalmente vinculada a nivel educación, una sociedad más educada es una sociedad menos corrupta. Para ello estamos promoviendo este movimiento artístico a través de las exposiciones por un lado, y por otro, estamos trabajando en acciones que pronto saldrán a la luz ofreciendo herramientas para que la sociedad se pueda implicar y hacerse oír.

¿Creéis de verdad que se puede mejorar la situación actual, aunque no cambiarla, como decís?

Por supuesto. Todos podemos, porque toda acción provoca reacción. ¿Te imaginas la fuerza que tenemos juntos? Estamos demostrando que sí se pueden hacer cosas, y no es una cuestión de tener presupuesto o tiempo libre (ya que en nuestro caso no contamos con ninguna de las dos cosas) hemos comprobado que es cuestión de tener una idea con la que la gente sienta ganas de colaborar e implicarse. Este es el caso de #PFC. Y hemos constatado el efecto multiplicador de esta idea hasta donde ha llegado antes del lanzamiento. Son muchos artistas, muchas empresas y muchos voluntarios haciendo esfuerzos personales para que este proyecto salga adelante. Esto ya es una victoria.

¿Qué podemos hacer cada uno, por nuestra cuenta, a título individual?

Una donación a #PFC, por ejemplo. Dicho esto lo primero es interesarse por política. Nada va a cambiar mientras escuchemos «no me gusta la política» ahí es donde queremos entrar. Por otro lado vivimos en el mejor momento para que cambios sean implementados. Es la era de la economía colaborativa y el poder de difusión del mensaje a través de las redes sociales. Cualquiera puede reunirse con amigos y reivindicar algo. Por circunstancias y contexto, hemos elegido la corrupción política, pero tenemos inquietudes en otras áreas. La fórmula es sencilla: elige tu tema por que luchar, y haz algo. Finalmente, cuando decides hacer algo, no estarás solo. Si tu causa es legítima, y has dedicado tiempo, talento y pasión, vas a ver como empiezas a hacer muchos amigos que no esperabas. Como dice la frase atribuida a Einstein: «The world is a dangerous place to live; not because of the people who are evil, but because of the people who don’t do anything about it». Podemos dejar de mirar sin hacer nada. Hacer trampas está mal visto en muchos países. En España la cultura de aplaudir al listillo empieza a cambiar y nosotros estamos contribuyendo a ello mostrando cómo nos perjudica a todos como individuos y sociedad. Si la gente toma consciencia de hasta qué punto le afecta la corrupción política y se empieza a condenar a todos los niveles, la situación puede cambiar aunque sea poco a poco.

‘Querida corrupción:’ es vuestro primer proyecto expositivo, ¿cómo lo planteáis?

Queríamos hacer una denuncia a la corrupción política con un enfoque positivo e irónico. Nos pareció que utilizar el arte como herramienta era una buena opción. Para esto nos pusimos en contacto con gente del mundo del arte, les contamos la idea y empezamos a incorporar sus aportaciones. Contactamos con dos comisarios de arte que han formado parte activa del proyecto y nos han asesorado en cómo dar los pasos correctos para montar exposición. Hemos hecho un milagro, o nos ha pasado uno. Existimos. Ahora queremos que el proyecto viva en las redes, porque no tenemos muchos recursos para financiar itinerancia por todo el país, aunque la tenemos prevista. Esto empieza así, y este mismo año estaremos con nuestra segunda edición, y ya tenemos el dónde: Brasil.

¿Qué tipo de obras buscabais?

No buscábamos un tipo de obra concreto sino una visión artística diversa en la que se plasmase una crítica a la corrupción. La libertad del artista al producir sus obras ha sido fundamental. Más que obras buscábamos artistas dispuestos a comprometerse con el proyecto y sacar una obra adelante disfrutando en el proceso y así ha sido, se puede ver en el resultado.

¿Cómo habéis seleccionado los artistas?

Desde el principio tuvimos claro que si queríamos que esto saliese adelante necesitábamos contar con un comisario de arte ya que nosotros no venimos de este campo. Contactamos con Daniel Silvo y le encargamos la selección de los artistas para asegurarnos de que fuese variada y de calidad. Daniel Silvo a su vez contactó con otro comisario, Enrique Miguelez, y gracias al trabajo de estos comisarios la muestra es rica en contenidos y puntos de vista de artistas implicados.

¿Está el arte reivindicando ahora su papel de herramienta de denuncia, su función social?

El arte siempre ha tenido un papel importante en denunciar las putadas de la época, y muchos artistas ya lo hacen a título personal. Nosotros queremos dar espacio a este arte canalizado hacia la corrupción política. Así el impacto del mensaje ‘¿Se puede retratar la corrupción política?’ tendrá mayor fuerza.

Tenéis una plataforma online para hacer que el espectador sea más que un observador pasivo…

Hemos dado espacio a los artistas a expresar de forma libre su visión sobre la corrupción política. Además de esto, la plataforma que lanzaremos junto con la exposición (politicansforchange.org), no es solamente contemplativa, hemos querido dar espacio al ciudadano a opinar o sugerir temas relacionados con la corrupción política. Haciendo uso de las herramientas que tenemos hoy en día como las redes sociales, el ciudadano también tendrá voz en ella participando con el hashtag: «#queridacorrupción:». Esta plataforma es parte del movimiento que empieza en España pero que este mismo año lanzará la segunda edición con una nueva exposición en Brasil. Entre otras cosas, en la plataforma enseñaremos todas nuestras cuentas, dando el ejemplo de transparencia.

¿Qué proyectos tenéis desde la ONG para el futuro? Porque razones para hacer algo parece que no nos van a faltar…

Cierto. Nos gustaría pensar que nuestro papel se acaba cuando desaparezca la corrupción. Los proyectos de futuro se dividen en dos. Las próximas exposiciones en España y otros países donde exista corrupción política por un lado, y lo que llamamos ‘¿Cambiamos?’, que serán proyectos enfocados educación-concienciación, que queremos seguir desarrollando mientras los fondos nos lo permiten.